Carmen Lomana comprando zapatos

He ido a comprar zapatos
porque no tenía botas
ni zapatillas más dignas
que las viejas que no uso.

El deseo - Sophie Fontanel

El deseo recoge vivencias de una mujer que ha decidido dejar de mantener relaciones sexuales. Desde los recuerdos que le hicieron saber que necesitaba tomarse un respiro a su realidad actual, en la que es la única soltera de su grupo cercano. Algunos creen que lo suyo solo es temporal, pero en ciertos momentos la envidian porque no debe hacer frente a los problemas de pareja habituales. A través de esta historia, la autora cuenta algunas experiencias y examina también lo que ve en los demás, los que no han escogido la misma opción que ella, todo con el objetivo de invitar a la reflexión y demostrar que hay alternativas posibles a las que nos dicta la sociedad.

La promesa de una reflexión sobre la tendencia de la sociedad a empujarnos al consumo de sexo prometía, pero lo que he encontrado en su interior no profundiza demasiado en el asunto y no ofrece las nuevas perspectivas que esperaba encontrar. Son solo breves capítulos que recrean escenas de la vida de la protagonista, en los que plasma con sutileza cómo su particular rareza influye en su día a día y, sobre todo, en su relación con los demás. A pesar de lo llamativo que pueda parecer de entrada, considero que este estilo delicado y poco directo no es apto para cualquier lector, por lo que pensáoslo bien antes de decidir dar una oportunidad a esta obra.

No te olvido

No puedo olvidar
los días pasados,
los días de miel.

Paris Hilton besando morros

Que no digan que una rica
no sabe besar los morros.
Ahí va un beso de vaca
al buey que quiere ser toro.

Paris Hilton paga tu sopa

Yo soy rica, rica, rica
y admito hombres pobres
porque mis millones pagan
hasta la sopa que comes.
 

Esperándote a ti

Espero tu llegada
detrás de los cristales
del cuarto que alquilamos
para pecar los dos.
Tú tardas tanto, amor,
que no aguanto el calor
en este domicilio
dirección calle Los Dos.
 
 
 

Como Lady Gaga

Ayer me disfracé de lady Gaga
porque quería salir del disfraz
de mujer que huele a azafrán
tras comidas en casa de suegras
que no nos dejan gozar.
Me preguntaste si estaba loca.
Te contesté que empezaba a estar
loca por ti, loca de atar.

La escort cebada

Vendo carne de primera
cebada con hamburguesas,
la grasa que tú no tienes,
el salero de Miss Tetas.

Era barata...

su casa de barrio,
la piel de su rostro,
la piel que mostraba
fuera de las telas
compradas en Zara
por sus noches solas
que te acompañaban.

Paula Vip: escort de Barcelona

Con los cuarenta cumpidos
y siendo muy catalana
Paula Vip vende su cuerpo,
su tiempo y hasta sus ganas
porque el dinero es bonito
y sin dinero no hay nada.