Don Pancracio no dimite
de su trabajo de recadero
mientras no cambie de ruta
y siga yendo por la arena
donde las sirenas ríen
bebiendo tinto y cerveza.
En un rincón del hemisferio
Don Pancracio ha encontrado
para él un par de sirenas.
No saben que él las mira,
ni sospechan que las lleva
guardadas en una foto
para verlas cuando quiera.
Un jersey de otoño que no aprieta
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Yo buscaba un jersey
para estrenar en otoño
que fuera flojo flojísimo
y que no apretara mucho.
Encontré el jersey suelto
que enamora y me enamora
con...
Para que mi mascota tenga un cochecito
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Cuando gobierne Alberto
mi perro estará contento
porque nuestro presidente
va a reducir impuestos
y me quedará dinero
para regalarle este
cochecito de...
Los amores de Adán y Eva
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Andas contento, Adán mío,
por las fiestas y las misas.
No hay santo al que no honres
ni virgen que no persigas.
Con tanto festejo olvidas
que tu Eva e...