El tarot nació como un juego de cartas en la Italia del siglo XV y solo siglos después se convirtió en una herramienta esotérica.
Los orígenes del tarot se remontan a la Europa renacentista, específicamente al norte de Italia en el siglo XV. Las primeras referencias documentadas hablan de los trionfi, cartas añadidas a las barajas tradicionales que representaban figuras alegóricas. Estas cartas formaban parte de juegos aristocráticos y no tenían inicialmente ninguna función adivinatoria. El mazo más antiguo conservado es el Tarocchi Visconti‑Sforza, creado entre 1451 y 1453 para la familia Visconti de Milán, auténticas obras de arte pintadas a mano. https://amzn.to/4vIJY0p
Antes de su aparición, los naipes ya circulaban por Europa desde el siglo XIV, probablemente introducidos a través de rutas comerciales mediterráneas. Estos primeros mazos europeos derivaban de cartas islámicas como el Mamluk, que incluía cuatro palos similares a los que luego adoptaría el tarot. Con el tiempo, en Italia se añadió un quinto palo: los triunfos, que más tarde serían conocidos como los arcanos mayores. https://amzn.to/4vIJY0p
Durante los siglos XV y XVI, el tarot se expandió por Europa como un juego popular, especialmente en Italia y Francia. El famoso Tarot de Marsella, surgido entre los talleres del norte de Italia y el sur de Francia, se convirtió en uno de los diseños más influyentes. A pesar de su riqueza simbólica, el tarot siguió siendo un juego durante más de dos siglos. https://amzn.to/4vIJY0p
El giro esotérico llegó recién en el siglo XVIII. Ocultistas franceses como Jean‑Baptiste Alliette (Etteilla) comenzaron a usar las cartas con fines adivinatorios y publicaron los primeros manuales de interpretación. Más tarde, autores como Court de Gébelin difundieron la idea —hoy descartada por la historiografía— de que el tarot tenía un origen egipcio. Desde entonces, el tarot evolucionó hasta convertirse en una herramienta simbólica, psicológica y espiritual ampliamente utilizada en la actualidad. https://amzn.to/4vIJY0p
