Paris Hilton rosa y chic

Yo quería ser
una nieta chic,
la niña más rosa
que te hace reír.
Creo que ya soy
graciosa a morir.

Paris Hilton tras una ducha

Me he duchado sin prisa
y no he podido soltar
la toalla que corona
mi cabeza de pensar.
Por eso hasta he salido
a lo turco al jardín
donde los libros me llenan
y tú no me haces reír.

Paris Hilton sueña con tener tus flores

Con la cabeza perdida en las flores,
sueña Paris con ser la diosa
de tu jardín lleno de rosas.
¿Qué tu darías por ser su esposo?
Recibirías a la mujer dote.
Sigue soñando con sus amores.
Ella desea tener más flores.

Vamos a la playa

En la playa yo te espero
con mi jersey más azul
que deja ver lo que no tapo
porque llego el calor.
 

Carmen Lomana comprando zapatos

He ido a comprar zapatos
porque no tenía botas
ni zapatillas más dignas
que las viejas que no uso.

El deseo - Sophie Fontanel

El deseo recoge vivencias de una mujer que ha decidido dejar de mantener relaciones sexuales. Desde los recuerdos que le hicieron saber que necesitaba tomarse un respiro a su realidad actual, en la que es la única soltera de su grupo cercano. Algunos creen que lo suyo solo es temporal, pero en ciertos momentos la envidian porque no debe hacer frente a los problemas de pareja habituales. A través de esta historia, la autora cuenta algunas experiencias y examina también lo que ve en los demás, los que no han escogido la misma opción que ella, todo con el objetivo de invitar a la reflexión y demostrar que hay alternativas posibles a las que nos dicta la sociedad.

La promesa de una reflexión sobre la tendencia de la sociedad a empujarnos al consumo de sexo prometía, pero lo que he encontrado en su interior no profundiza demasiado en el asunto y no ofrece las nuevas perspectivas que esperaba encontrar. Son solo breves capítulos que recrean escenas de la vida de la protagonista, en los que plasma con sutileza cómo su particular rareza influye en su día a día y, sobre todo, en su relación con los demás. A pesar de lo llamativo que pueda parecer de entrada, considero que este estilo delicado y poco directo no es apto para cualquier lector, por lo que pensáoslo bien antes de decidir dar una oportunidad a esta obra.

No te olvido

No puedo olvidar
los días pasados,
los días de miel.

Paris Hilton besando morros

Que no digan que una rica
no sabe besar los morros.
Ahí va un beso de vaca
al buey que quiere ser toro.

Paris Hilton paga tu sopa

Yo soy rica, rica, rica
y admito hombres pobres
porque mis millones pagan
hasta la sopa que comes.
 

Esperándote a ti

Espero tu llegada
detrás de los cristales
del cuarto que alquilamos
para pecar los dos.
Tú tardas tanto, amor,
que no aguanto el calor
en este domicilio
dirección calle Los Dos.